En los primeros tiempos, parece ser que el chocolate se ingería como una bebida basada en la fermentación, más que de los granos del cacao de la pulpa del mismo; es decir, una especie de «cerveza». De hecho, el emperador Moctezuma gustaba de beber una taza de éste diluido en agua.
Una leyenda dice en México que el mismo dios Quetzalcóal en tiempos ancestrales dio a los hombres en las primeras semillas de cacao. Era un alimento muy común entre los méxicas y mayas. Su preparación se efectuaba de la siguiente manera: las semillas eran primero tostadas y luego trituradas, y la pasta resultante se mezclaba con agua para su final consumo en frío. A esta preparación de base se le añadían diferentes ingredientes, como chile, achiote, vainilla y miel como endulzante y harina de maíz como emulsionante. El resultado era una bebida sumamente energética pero también muy amarga y picante.
Los gustos han cambiado mucho, y tan solo entre 3 y 5 minutos al microondas es lo que necesitaremos para tener en nuestras manos un pequeño antojo de chocolate en cualquier momento. Y es que esta curiosa receta no deja indiferente a nadie aunque solo sea por su sencillez y rapidez en disponer de un medicamento contra la ansiedad de esta guisa en nuestras manos.
- 4 cucharadas de harina
- 4 cucharadas de azúcar
- 3 cucharadas de leche
- 3 cucharadas de aceite de girasol
- 2 cucharadas de cacao en polvo
- 1 huevo
- La punta de una cucharilla de café de levadura
- 1 cucharadita de azúcar vainillada (opcional)




